miércoles, 27 de junio de 2012

!QUE CALOR!


Normalmente el cuerpo se enfría mediante la sudoración. En climas como el nuestro, calurosos y húmedos, la sudoración no es suficiente y la temperatura corporal puede elevarse a niveles peligrosos, pudiendo desarrollar enfermedades causadas por el calor como el golpe de calor, el agotamiento por calor, los calambres por calor o las erupciones cutaneas por calor. Estas enfermedades suelen ocurrir por estar demasiado tiempos expuestos al sol, sin embargo existen condicionantes que pueden facilitarlo como la edad (ancianos y niños), la enfermedad o el sobrepeso.


Una de las medidas fundamentales es beber mayor cantidad de agua durante el día para evitar la deshidratación. Las bebidas deportivas con electrolitos como el sodio o potasio con pequeñas cantidades de glucosa pueden ayudar pero la presencia de cafeina y grandes cantidades de azúcar agravan la situación.
Muchas personas mayores toman medicamentos, entre ellos diuréticos y algunos antihipertensivos, que afectan la capacidad del organismo de enfriarse a través del sudor, y las personas que tienen sobrepeso podrían también ser más propensas a la enfermedad por calor debido a su tendencia a retener más calor corporal.


El golpe de calor concretamente es una enfermedad grave que en caso de producirse supone un riesgo real de muerte y que como sus primeros auxilios difieren de los de una deshidratación requiere de la presencia de los servicios médicos.


Recomendaciones:

• Control del ejercicio físico en las horas más calurosas
• Beber agua
• Ropa adecuada (algodón)
• Evitar el alcohol y la cafeína
• Protección de la cabeza
• Evitar comidas calientes y de difícil digestión


Primeros auxilios

• Retirarlo de la fuente de calor y tumbarlo boca arriba a la sombra
• Quitarle la ropa
• Aplicarle paños húmedos y fríos
• Elevarle los pies para que la sangre le llegue a la cabeza
• Darle agua fresca, sólo si está conciente
• Airearle la piel
• No intentar controlar las convulsiones
• Trasladarlo a un hospital

jueves, 21 de junio de 2012

ALIMENTACION INFANTIL, sus primeros momentos

El verano es recibido por padres e hijos, con alegría, son momentos para compartir, pero que el calor no nos agüe la fiesta, porque no olvidemos, la capacidad de termorregulación del niño está disminuida. Los niños obesos y desnutridos son más propensos a sufrir golpes de calor, por lo que tener una nociones básicas de cómo debe ser la alimentación a estas edades es fundamental y cuanto antes se apliquen esas nociones mejor.
La lactancia materna siempre debe ser recomendada . No hay ningún motivo para que no se deba continuar hasta los dos años o más. Sin embargo, nuestro ritmo de vida o condicionantes particulares hacen que se recurra a alimentación artificial.
Esta etapa de la vida se caracteriza por su rápido crecimiento. El niño duplica su peso en cuatro meses y lo triplica al cabo del año. A partir del primer año el crecimiento es algo más lento, y aún así, al cabo del tercer año el niño presenta un tamaño que es la mitad del que tendrá cuando sea adulto. Esto explica la gran importancia de la alimentación en esta etapa.
 Su riñón es todavía inmaduro, por lo que para eliminar los desechos necesita mayor cantidad de agua, en torno a 100 ml/kg.
Al cabo del cuarto mes el niño empieza a variar su comida, teniéndose que adaptar su tubo digestivo, pasa de una metódica de aspiración a tener que deglutir, el niño mantiene el reflejo de extrusión por el cual su lengua expulsa aquellos alimentos diferentes a la leche.
Comienza con cereales lacteados para ir añadiéndole puré de verduras y frutas.
Alimento potencialmente alergenos como el huevo o la carne se deja para los últimos meses del año.  
La falta de hierro se puede compensar con pequeños añadidos de carne.

CONSEJOS PARA PADRES:

  1. La leche materna es el mejor alimento que se puede ofrecer a un niño.
  2. La leche materna cubre todas las necesidades nutricionales del niño, protegiéndolo además de las infecciones.
  3. No necesita más líquidos que los obtenidos con la leche, siempre y cuando no exista fiebre ni un calor excesivo, porque el niño no suda o lo hace muy poco.
  4. La composición de la leche no es la misma durante la toma. La primera es más aguada pero mantiene las proteínas y los azucares, la segunda es más energética y por tanto la que sacia más. Se debe mantener el ritmo impuesto por el bebé ya que cada toma será diferente según las apetencias, pero se debe intentar que hayan al menos 8 tomas diarias.
  5. A partir del 4º-6º mes comienza la diversificación alimentaria, que debe ser gradual, sin forzar y bajo control pediátrico.
  6. Si toma el pecho debe de evitar la utilización de biberones para la toma de cereales o zumos. Estos deben ser naturales y sin azúcar añadido
  7. No se debe añadir sal a la comida durante el primer año de vida.
  8. Las harinas de cereales con gluten  no se deben introducir hasta pasado los primeros 6 meses.
  9. Las verduras bien cocidas en forma de puré líquido se pueden introducir a partir del 4º-6º mes.
  10. El huevo y el pescado se introduce a partir del 9º mes. Primero se añade yema cocida triturada en el puré y, si la tolera bien, la clara se introduce en el 12º mes.
  11. La posible falta de hierro puede ser compensada con añadidos a base de carnes.
  12. Es una etapa en la que pueden aparecer alergias, manifestándose de forma diversa, urticaria, dermatitis, vómitos, dolores abdominales, por lo que la presentación de estos síntomas  requiere la consulta de un pediatra.

martes, 12 de junio de 2012

NUTRICOSMETICA EN LA FOTOPROTECCION

Un trabajo llevado a cabo por la Cruz Roja ha servido de base para la campaña de fotoprotección, de este año. De éste se desprende que más del 75 % de las mujeres cogen sol a las horas centrales del día, más de la mitad no se aplica el fotoprotector cada dos horas y  cerca de la mitad han observado manchas debidas al sol.
 El sol es necesario para la vida, gracias a una hormona, la melatonina tiene un efecto euforizante y antidepresivo. Broncea y desinfecta la piel, la calienta y logra la producción de Vitamina D tan necesaria para la formación de los huesos.
A pesar de sus beneficios, un largo baño de sol sin protección se asocia a quemaduras, envejecimiento cutáneo y graves enfermedades cutáneas, por lo que siempre es necesaria una adecuada protección solar.
De las diferentes radiaciones que emite el sol los Ultravioletas (UV-A y B) y los Infrarrojos (IR-A), son los que más afectan a la piel. Si bien desde antiguo se conoce los efectos de los rayos UV en el bronceado de la piel, no ha sido hasta hace poco  (2008) que se ha podido demostrar el efecto de los IR-A sobre todo en el fotoenvejecimiento.
La gran capacidad de penetración de los rayos IR-A  produce un ataque directo a las mitocondrias celulares, provocando un aumento de radicales libres y el estrés oxidativo consecuente , descomponiendo el colágeno y produciendo envejecimiento prematuro. En el empleo de antioxidantes, como la vitamina E o C, tanto en la alimentación como en los bronceadores es en lo que se basan las últimas tendencias en fotoprotección.





sábado, 9 de junio de 2012

LA DIETA DE LA SENSATEZ

En nutrición estamos acostumbrados a escuchar recomendaciones, con frecuencia contradictorias, que parecen poner en tela de juicio la sensatez de quienes la proponen. La causa fundamental radica en la necesidad real de individualizar cada una de las propuestas ya que la respuesta nutricional de cada individuo es diferente.
Llega el verano y se pone en marcha la “operación bikini”. Es el momento de establecernos unas pautas de actuación que no sólo nos debe servir para el verano, sino  de avanzadilla para el resto del año, pero sin prisas, sin grandes objetivos y con mucha voluntad. Los especialistas nos dicen que lejos de fijarnos en la alimentación nos tenemos que fijar primero en la actividad física, en quemar lo que comemos, porque como decía el profesor Grande Covián, “el único alimento que no engorda es el que se queda en el plato”.Y  como también decía “hay que comer de todo pero en plato de postre” y guiarnos por nuestra dieta de siempre, la dieta mediterránea. Sin embargo, se debe tener presente el concepto del balance energético y tener claro que la única forma de bajar de peso es ingiriendo menos calorías de las que gastamos y durante un tiempo más o menos prolongado, por lo tanto, no nos engañemos, debemos ingerir menos calorías y gastar más con el ejercicio. Para conseguirlo se requiere de una gran porción de  voluntad que a su vez se alimenta de resultados y es en este momento cuando entran en juego dietas que podrían parecer desequilibrantes, cuando sólo lo son en apariencia por la reducción de algún nutriente en particular, el verdaderamente energético. Esa dieta debe ser agradable y variada para poder vencer el componente emocional que conlleva ese sobresfuerzo de voluntad, al menos en los primeros momentos, y sobre todo, recordar  que deben ser  actuaciones puntuales que nos deban permitir  mantener una dieta equilibrada.

miércoles, 23 de mayo de 2012

RECOMENDANDO LA DIETA MEDITERRANEA

La obesidad es la gran epidemia del siglo XXI y condicionante fundamental de la principales patologías crónicas como la diabetes, las cardiopatías o el cáncer . Es una enfermedad que no tiene cura, tan sólo la podemos controlar mejorando nuestros hábitos alimenticios.
La dieta ideal no existe, pero sí existen pautas dentro de una forma de vida que han demostrado ser las mejores, las más eficaces y beneficiosas y ha sido la UNESCO la que ha  reconocido internacionalmente que la dieta mediterránea, la nuestra, es la que mejor se adapta a los cánones alimenticios, declarándola Patrimonio Intangible de la Humanidad. Esta dieta se basa en un alto consumo de frutas, vegetales, papas, judías, nueces, semillas y otros cereales, un uso del aceite de oliva para cocinar y aliñar, moderado consumo de pescado, y poca carne, moderada cantidad de queso con toda su grasa y de yogur, moderado consumo de vino, generalmente con las comidas, confianza en los productos locales, frescos y de temporada y un estilo de vida activo.
            Aunque el modelo mediterráneo de alimentación tiene una tradición milenaria, el concepto   nutricional de dieta mediterránea es relativamente reciente, menos de 60 años, surgiendo cuando en un estudio de científicos norteamericanos se logró demostrar la benevolencia de la alimentación de 128 familias de la isla de Creta. Sin embargo, la dieta mediterránea no es una dieta en sí misma sino en palabras textuales del Dr. Mataix “es una dieta saludable en  la que los alimentos que la componen están en el mundo  mediterráneo, de una forma casi ancestral”.
            Como su propio nombre indica (mediterráneo = entre tierras), la dieta mediterránea es fruto de la fusión de culturas ancestrales, en la que la escasez dio paso a la imaginación y por tanto a la variación, teniendo a la agricultura, y por tanto a los productos vegetales, como eje de la misma, frente a una cultura germánica apoyada más en la caza, es decir, en la carne. Su influencia y las posteriores de la cultura musulmana junto con las aportaciones del nuevo mundo configuraron la dieta mediterránea actual.
            La globalización económica ha ocasionado una occidentalización de nuestra dieta, en el sentido más negativo del concepto, por lo que la necesidad de recuperar la dieta mediterránea ha sido una reivindicación constante en las últimas décadas. Conseguir preservar estos valores ancestrales de nuestra cultura milenaria se ha constituido en el gran reto en salud. Mientras los padres trabajan, los abuelos han asumido el rol educativo en la alimentación que lo convierte en una figura clave en salud pública, ya que según datos de la FAO nuestra dieta en los últimos 40  años se ha vuelto más grasa, más dulce y más salada, manteniendo una adherencia a la dieta mediterránea de tan sólo un 43%. Conservar la dieta mediterránea es conservar nuestro patrimonio, un patrimonio en el que nos va nuestra salud y sobre todo la de nuestros hijos.

miércoles, 4 de abril de 2012

LA DIETA VERDADERA

Se acerca el verano y desde este momento se prodiga toda la serie de dietas secretas inimaginables. Hace unos días comentó uno de los dietistas de más actualidad ,Jean Michel Cohen, que el éxito de su dieta se basaba en todo lo contrario, en decir la verdad. En  nuestro caso, nuestros padres deberían tener mucho que decir aconsejándonos sobre las benevolencias de su alimentación de siempre,  la dieta mediterránea, esa dieta que a ahora  les cuesta tanto seguir, porque son nuestros mayores, el claro ejemplo de que no todas la situaciones fisiológicas son las mismas y que las dietas deben adaptarse a cada situación. Sin embargo, a ellos les suena más lo que significa comer con regularidad, respetando el horario, el entorno, y con variedad hacer un consumo adecuado de las frutas y verduras pero, sobre todo, sabiendo disfrutar de la buena mesa, aspectos que nunca se deben de olvidar sino todo lo contrario  promocionar.
Con  nuestros mayores se hace necesario desterrar viejos mitos que se generalizan con mucha facilidad, como creer que los ancianos comen menos (puede que necesiten menos), que no son capaces de cambiar hábitos (falta de motivación), que siempre tienen mala digestión (si tienen dispepsia sí), que requieren dietas especiales (su dieta ideal es la misma, convenientemente suplementada), que requieren menos líquidos (falso, es para controlar la incontinencia). Nuestros mayores necesitan más que nadie la adaptación de la dieta ideal, es esa adaptación a la situación particular, la que genera controversia, al alejarse de los cánones preestablecidos de porcentajes de macronutrientes.
Se estima que aproximadamente un 15% de la población mayor tiene algún tipo de intolerancia a algún tipo de alimento, que uno de cada cuatro carece de dentadura, pero sobre todo, que un 10% tienen problemas para hacer la compra y un 30% para cocinar. En una sociedad que envejece a pasos agigantados, es conveniente reflexionar sobre la importancia de la valoración nutricional de nuestros mayores y la adaptación de sus dietas.
El envejecimiento supone cambios fisiológicos que requieren de esta adaptación, sin que esto suponga un cambio en sus costumbres, de tal forma que en la alimentación, además de nutrir, se mantenga el placer de comer. La falta de dientes no es la principal razón para elegir una dieta triturada. Desde la dieta normal hasta la triturada total, existe toda una gama de texturas que se deben respetar, de igual forma, que bajo el adecuado asesoramiento médico, se deba proceder a la suplementación nutricional que requiera la situación fisiológica particular. El suplementar con calcio o vitamina D, así como la necesidad de un aporte adicional de vitamina B12 requiere ser valorado por el médico, de igual forma que se debe tener presente la reducción de los niveles de sodio o una hidratación suficiente. Todos estos aspectos quedan reflejados en el icono en forma de plato que aparece en la imagen que está sustituyendo a la ya clásica pirámide nutricional y que se nos presenta como una figura más amigable en la que ,sobre todo, nos invita a compartir mesa y mantel.

jueves, 15 de marzo de 2012

EL AGUA EN LA LACTANCIA



Ni papá ni mamá fueron las primeras palabras pronunciada por mi hijo Antonio . Mientras lo bañábamos, y con la satisfacción que le daba reconocer, su hasta hacía poco, medio natural, la palabra que pronunció fue “agua”.Como dice el refrán en “casa de herrero cuchara de palo” su primera enfermedad importante fue una salmonellosis. Boticaria o no, si algo nos une a todas las primerizas es nuestra falta total de experiencia y la necesidad de buscar el buen consejo.
La salud y el bienestar de nuestros hijos, depende en gran medida de la alimentación en la primera infancia y por tanto de un suministro óptimo de nutrientes en sus primeros años de vida. Todos los estamentos sanitarios  reconocen las benevolencias de la lactancia materna exclusiva en de los primeros seis meses de vida. Sin embargo con frecuencia no es posible y procedemos a la utilización de sustitutos. En estos casos debemos tener presente que a la inmadurez de los sistemas renales y gastrointestinales de los recién nacidos, hay que añadir,  las mayores cantidades de agua que requieren en relación al peso con respecto al adulto. La cantidad de agua que presenta un recién nacido en su organismo es muy superior a la de un adulto y se estima que los requisitos para un lactante son aproximadamente de un litro diario, casi tres veces más que un adulto, siempre en relación al peso.
            Los productos en polvo para lactantes (PPL), no son estériles ya que los procesos tecnológicos actuales no lo permiten, por lo que a la hora de  reconstituirlos hay que tener especiales precauciones, sobre todo para evitar contaminaciones por Enterobacter sakazakii y Salmonella enteritis.
El E. sakazakii se encuentra muy difundido en la naturaleza y crece y se fija en las superficies (biofilm) del material comúnmente utilizado en la preparación de los PPL como látex, silicona y acero inoxidable.
  Los PPL son medios ideales para la proliferación de microorganismos por lo que la preparación, el almacenamiento y la manipulación de las PPL deben hacerse de forma higiénica, para reducir los riesgos. El lavado de manos y la limpieza y esterilización de los materiales utilizados en al reconstitución de los PPL es fundamental.
En líneas generales, se debe tener presente que realizar las reconstituciones a temperaturas superiores a 70ºC reduce drásticamente los riesgos, de igual forma que lo hace el reducir el tiempo de espera entre la reconstitución y la ingesta. En el caso de que se vaya a prolongar este tiempo la preparaciones deben mantenerse en nevera por debajo de 5ºC no más de 24 hrs.
Existe una gran variedad de PPL que varían en nutrientes, calorías, sabor, digestibilidad y coste. La mayoría de los bebés toleran bien las leches de vaca. Estas leches han sido modificadas su composición para que sean más parecidas a la leche materna. Los cólicos tan frecuentes en los niños no tienen por qué ser la consecuencia de dicha alimentación. Junto con éstas existen otras fórmulas especiales que sólo deben ser utilizadas bajo supervisión médica.
En la reconstitución de las leches se deben seguir estrictamente las recomendaciones de dosificación del fabricante y un agua de reconstitución específicamente destinada para tal uso. Si bien las características están todavía por definir, ya que la concentración iónica del agua de abasto difiere en gran medida de la de la leche materna, sí se deben de  tener en cuenta la presencia de iones muy frecuentes en nuestras aguas de abasto  como son el sodio, el calcio, el manganeso o el flúor. ,así como otros como el molibdeno y el cobre. Por ello se recomienda la utilización de aguas envasadas de bajo contenido mineral y en especial aquellas que en su etiqueta venga expresamente indicado su posible utilización para la reconstitución de alimentos infantiles, procediendo previamente a su esterilización mediante ebullición.