sábado, 27 de abril de 2013

El día de la madre, un día para educar en la diversidad


       
Dicen los antropólogos que mientras los hombres cazaban las mujeres recolectaban y cultivaban, lo que podría ser una posible explicación del por qué los hombres suelen tener una mejor perspectiva lejana y las mujeres cercana y detallista. Las mujeres por ello podemos hacer muchas cosas, pero una marca la gran diferencia: somos capaces de engendrar, de dar vida, y gracias a ello garantizamos nuestra supervivencia como especie. Poco a poco se va confirmando científicamente lo que nuestras madres intuían. Todos los aspectos que influyen en el momento de engendrar tendrán una gran repercusión en el resto de la vida del individuo.
         Los pediatras saben muy bien que no hay mejor tranquilizante para un bebé que el propio olor de su madre, ese olor lo desarrolla el feto desde el mismo momento en que se forma a través del líquido amniótico, su medio ambiente natural. No en vano, el olor va a desarrollar un papel crucial en la memoria cercana del bebé recién nacido. De igual forma, hoy en día se sabe que alterar químicamente ese medio ambiente tan particular con los disruptores endocrinos, tendrá repercusiones a largo plazo. El efecto tranquilizador del paseillo del bebé es otro ejemplo de cómo el movimiento natural que tenía la madre a la hora engendrar lo recuerda el bebé con posterioridad.
El mejor consejo que sin duda se puede dar es tener presente que esa época de nuestra vida exige una responsabilidad sin igual y que toda la información que se obtenga es poca, pero  ésta debe ser de calidad, eso que ahora se estila en llamar “medicina basada en la evidencia” y que por moderno que parezca el término su fundamento lo pudo haber reflejado el propio Cervantes en el Quijote, cuando hacía referencia al Dioscórides de Andrés Laguna, como la mejor fuente de información médica de la época.

Con todo respondió Don Quijote, tomara yo ahora más aina un quartal de pan o una hogaza y dos cabezas de sardinas arenques, que cuantas yerbas describe Dioscórides, aunque fuera el ilustrado por el Doctor Laguna” (I,XVIII,p,195)

¿QUÉ DEBEMOS TENER PRESENTE?


Un buen estado nutricional y unos adecuados hábitos alimenticios son fundamentales para la mujer incluso antes de planificar la gestación.
Debe evitarse el consumo de alimentos crudos (carne, huevos, leche), por el riesgo que supone la toxoplasmosis y la listeria.
Las necesidades aumentadas del embarazo no requieren comer por dos. Se estima que las calorías de más que se necesitan es inferior al 15%, o sea 300 Kcal/día más a partir del 4º mes.
Las necesidades aumentadas de vitaminas y minerales se estiman entre un 20 y un 50%, lo que requiere su aporte adicional con dieta variada abundante en fruta y productos lácteos que van a ser esenciales para los requerimientos de calcio.
El sistema nervioso y la retina del feto requieren el aporte de ácidos grasos esenciales, por lo que el consumo de pescados grasos debe  aumentar, aunque de forma moderada por el riesgo que conlleva la contaminación con metilmercurio de los peces grandes como el atún o la caballa.
Es necesario garantizar el aporte de fibra, sobre todo si se padece de estreñimiento. La ingesta de vegetales de hoja verde no sólo es importante por este aporte de  fibra, sino por su contenido en ácido fólico, esencial par evitar los defectos del tubo neuronal del feto. Existe el consenso de la necesidad de suplementar la dieta con 0,4 mg de folato/día desde 3 meses antes de la concepción hasta la 10ª semana de la gestación.
Es aconsejable que los requerimientos de yodo (250-300 mcg/d) también sean cubiertos para evitar las malformaciones debidas a su falta en los primeros 6 meses de gestación, lo cual puede hacerse con la ingesta de sal yodada.
La formación de edemas no se debe acompañar de restricciones  de sal ni de agua sino con medias de descanso.
Se debe evitar los tóxicos como el tabaco o  el alcohol y limitar otros como café y el té.
Por último se debe desmitificar los conocidos “antojos” que no son más que cambios de gusto motivados por los cambios hormonales, no deficiencias nutricionales, por lo que evidentemente un antojo no satisfecho no deja marcas en la piel del bebé.

domingo, 10 de febrero de 2013

EL DOLOR, siempre tiene alternativas

Nunca se valora lo que sobra sino lo que escasea. Y en salud no es diferente. El problema se hace más ostensible si la falta de salud no es puntual sino que se cronifica, en estos casos la actitud cambia, o debe de cambiar por  pura necesidad.
            Luis Rojas Marcos, está divulgando la nueva relación sanitarios-pacientes ante la avalancha de información sanitaria que nos llega a través de internet, el derecho que tiene este paciente a estar bien informado,  de tal forma que la decisión final  pueda ser una decisión compartida y fundamentada.
El dolor hace ya tres años que ha sido catalogado por la OMS como una enfermedad, no como un síntoma, considerándose como tal si persiste durante seis meses y no remite con los tratamientos convencionales.
Las cifras hablan por sí solas debido al envejecimiento de la población y a un mejor diagnóstico, en el año 2003 las personas que sufrían dolor no oncológico suponía el 11% de la población, en la actualidad es el 17%. Y este dolor persiste una media de 5 años,  cronificándose en la mitad de los casos. Con todos estos datos, la información sigue siendo la tarea pendiente en el sentido de concienciarnos que el estilo de vida tiene mucho que decir, el sedentarismo y la alimentación son claves, y que hay mitos que desterrar como el temor a la adicción en los opiodes y los efectos secundarios.
Con demasiada frecuencia el dolor se asume sin más, a pesar de que existen soluciones para paliarlo. Para mejorar la calidad de vida es fundamental la correcta identificación del dolor donde el paciente desempeña un papel fundamental.
El dolor más frecuente es al que afecta a huesos y articulaciones sobre todo el dolor de espalda, seguido por el articular, el de cabeza y el de hombros. De todas ellas la lumbalgia es la verdadera estrella, y el que lo ha padecido  sabe verdaderamente el grado de invalidez que puede llegar a ocasionar. Sin embargo,   pocos saben  las ventajas de las combinaciones de analgésicos y vitaminas en su tratamiento.
Por sus efectos, las vitaminas son campo abonado de investigación. Ente ellas las del grupo B, por su carácter hidrosoluble, y por tanto poco tóxicas, y sus efectos neurológicos se están utilizando de forma muy efectiva como complementarios a los analgésicos tradicionales. Concretamente nos referimos a la combinación de vitaminas B1, B6 y B12, ya que está demostrado científicamente que es la combinación de ambas, más que sus ingesta individual, la que tiene esos efectos y a su vez es independiente del estado nutricional.
            En la lumbalgia el reposo solo es aconsejable los cuatro primeros días, a partir de entonces se debe mantener el máximo de actividad  posible, inclusive su actividad laboral. En cambio los ejercicios especiales para la lumbalgia sólo son aconsejable si la lumbalgia se cronifica es decir a partir de las seis semanas. Por el contrario los tratamientos físicos  (masajes, vendajes neuromusculares, ultrasonidos, calor local, onda corta,) sólo se han demostrado útiles en la lumbalgia aguda,  no existen aún evidencia  para  la crónica. Pero, ante  todo, debemos tener bien presente las medidas preventivas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

ILUSIÓNATE CON UNA PIEL MÁS VIVA

El término de nutricosméticapodría parecernos novedoso si no fuese porque durante décadas las consultas de los dermatólogos han estado  llenas de pacientes que presentaban un déficit  nutricional. Ya desde sus comienzos se sabía que enfermedades como la pelagra (piel áspera) o el Beri-Beri, motivadas por déficit de vitamina B, cursaban con afectaciones en la piel ya es que el organismo es sabio y ante un déficit se desprende primero de sus  estructuras menos vitales.  La nutricosmética lo que está haciendo es aplicándo los suplementos nutricionales a la salud de nuestra piel con fines cosméticos.
La piel es nuestra barrera protectora del exterior, esta coraza está continuamente reponiéndose, cada 28 días renovamos nuestra piel calculándose en más de 100 kg de epidermis la que producimos en nuestra vida. Esto requiere un aporte nutricional adecuado, sobre todo de agua, vitaminas y minerales.
            Ya desde la época de los egipcios se usaban ungüentos oleosos, Cleopatra se bañaba en leche, para mantener la hidratación de la piel. La hidratación, tan necesaria para la piel, lo conseguimos gracias al agua de bebida y a los alimentos que consumimos. Las frutas y verduras están constituídos en un 90% de agua de ahí su importancia para mantener una piel sana, No nos debemos de olvidar de beber la cantidad adecuada de agua que dependerá del tipo de actividad que realicemos pero que al menos debemos de beber  una  media de 1,5 litros diarios.
Entre las diferentes vitaminas que se están utilizando con fines cosméticos destaca la vitamina E  cuyo efecto antioxidante está más que demostrado. Una dieta  suficientemente variada puede  proporcionarnos la cantidad necesaria, pero con frecuencia el estrés oxidativo del entorno y las situaciones particulares (enfermedades digestivas o de absorción de grasas) requieren de la utilización de suplementos.
A medida que envejecemos nuestra piel se ve afectado por el efecto oxidante de los radicales libres derivado del humo y de los contaminantes. La vitamina E o alfa-tocoferol se obtiene exclusivamente de la dieta y es el principal complejo de protección antioxidante que neutraliza  los radicales en exceso de su acción, en especial, sobre lo ácidos grasos poliinsaturados de la s membranas celulares. A su vez todo el complejo antioxidante requiere de otros nutrientes como el selenio, el zinc o el cobre.
La vitamina E también está implicada en otras funciones como las inmunitarias, la transmisión de señales intracelulares o expresión genética.
Se debe tener presente que no todos los suplementos son iguales y que cantidades excesivas (dosis máxima 1.500 UI/día) pueden ser perjudiciales ejerciendo el efecto contrario, proxidativa y aumentar el riesgo de sangrado. De igual forma, también hay que tener en cuenta las posibles interacciones con la medicación habitual como los anticoagulantes o los anticolesterolémicos.

         Muchos son los minerales que se están utilizando en nutricosmética, como el zinc, el cobre, el hierro etc  y uno de los que más relevancia ha tenido últimamente es el selenio.


            El selenio es un mineral esencial también por el efecto antioxidante de las selenoproteinas. Son, de igual forma, fundamentales para las funciones tiroideas e inmunitarias. Su importancia como suplemento nutricional radica en la variabilidad de su presencia en los humanos motivado por la diferente presencia que se da en los suelos y, por ello, en los alimentos y a su fácil absorción. Los niveles tolerados para el selenio son muy altos sugiriéndose que un nivel de 400 mg/día proporciona un margen de seguridad adecuado.

sábado, 15 de diciembre de 2012

SOMOS NUESTRA MEMORIA, consejos ante el deterioro cognitivo

La salud de la mujer está en el punto de mira de Europa, porque sabe que la población está envejeciendo a pasos agigantados y por lo visto estamos mejor preparadas para ello. Ya en el año 2008 el número de mujeres en Canarias de más de 85 años duplicaba al de los hombres y esta tendencia comienza a partir de los 65 años.
            La memoria es la función de nuestro cerebro que nos permite registrar, almacenar y recuperar información (imágenes, acontecimientos, sentimientos, etc).
            En una sociedad como la actual la memoria es fundamental para que nos permita recordar la gran cantidad de compromisos que adquirimos.
            El envejecimiento de la población hace que aparezcan patolgías que afectan a la memoria, como el deterioro cognitivo leve , el Alzhéimer, otras demencias, patologías neurodegenerativas etc., por lo que tomar medidas de prevención es fundamental..
            Entre un 30 y un 50% de las personas mayores de 65 años tienen algún deterioro cognitivo, y de ellos un 10% se transforman en alguna demencia, por ello es fundamental que ante el primer aviso lo consultes con un médico.
            Estudios recientes nos indican que los niveles de vitamina B12, responsable de la transferencia de grupos metilo en la síntesis de proteína y DNA, juegan un papel importante en el deterioro cognitivo. De hecho en las personas con demencia se suelen detectar elevados niveles de homocisteina, los cuales pueden ser reducidas con vitamina B12 (combinada con ácido fólico y vitamina B6). En cualquier caso todavía no hay un consenso científico respecto a esto. En lo que si existe consenso es en la influencia de la dieta.


¿QUE ELEMENTOS DE LA  DIETA DEBEMOS TENER EN CUENTA?

Facilitan la transmisión de información entre las neuronas. El huevo, los lácteos, los frutos secos, el pescado y el germen de trigo son magníficas fuentes.

Este mineral facilita la concentración en el esfuerzo intelectual y contribuye a la formación de glóbulos rojos, aportando oxígeno al cerebro a través del torrente sanguíneo. Determinadas vísceras, carnes rojas, frutos secos, legumbres, verduras y agua mineral, entre otros, son alimentos ricos en cobre.

Glucosa
El cerebro la consume especialmente durante la actividad intelectual, por lo que es recomendable consumir miel o zumos de fruta de manera equilibrada, evitando la hipoglucemia, que impide el correcto funcionamiento del cerebro.


Magnesio
Potencia la memoria y refuerza el buen funcionamiento de las neuronas. Son ricos en este mineral alimentos como el pan integral, el arroz, los garbanzos, las espinacas, el plátano o el chocolate.

Vitaminas del grupo B
Inciden de forma significativa en el rendimiento del cerebro. La tiamina (vitamina B1) es imprescindible para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Está presente en la carne de cerdo, verduras de hoja verde, legumbres, yema de huevo y levadura de cerveza, así como en los cereales integrales, hígado y leche.

Ácidos grasos omega 3
Los ácidos grasos omega 3 que contienen especialmente el atún, el salmón o la caballa son también muy beneficiosos para la
memoria.

viernes, 30 de noviembre de 2012

EL EMBARAZO Y EL CONTROL DEL PESO

Siendo el embarazo una experiencia única, las mujeres deberíamos ser conscientes de que probablemente el origen de todos los males se esté gestando también en  ese mismo momento. De hecho, ya existen formas de predecir el riesgo de obesidad infantil en función a los hábitos de vida de sus progenitores.

¿Cómo afecta nuestra salud en la de nuestros hijos?

            Tal y como nos acaba de recordar la Ministra de Sanidad, Ana Mato, la cifras que se están barajando de obesidad infantil son realmente alarmantes (26 % de sobrepeso y 19% de obesidad) y está demostrado que la obesidad en estas edades se relaciona con obesidad en la edad adulta.  Esta obesidad se desarrolla ya desde la gestación, por lo que somos nosotras las primeras que tenemos que poner cartas en el asunto y tomarnos muy en serio la obesidad en el embarazo.
            Dependiendo del peso que se tenga antes del embarazo, una mujer gana un promedio de 11 a 13 Kg de peso. Ese peso añadido es necesario tanto para el bebé como para la madre y es importante para la lactancia materna. Sin embargo, en el fondo de nuestra mente siempre está la duda de si después del embarazo se va a poder recuperar el peso original ocasionando un estrés psicológico que también afecta al desarrollo del feto. Comer de forma saludable te va a aportar tanto bienestar físico como psíquico.
La falta de sueño y el estrés es lo peor que puedes hacer mientras que comer bien y hacer ejercicio, incluso embarazada es fundamental. Pero lo que no solemos hacer en el control del peso es poner la suficiente atención a un aspecto fundamental, la fibra.
Los alimentos ricos en fibra circulan más rápidamente por el tracto gastrointestinal, lo que nos facilita la digestión ya que el sistema digestivo se encuentra comprimido. La incorporación de más fibra nos sacia más y nos sentimos mejor con menor cantidad de alimentos.
Junto con estos beneficios también debemos saber que esta demostrado que la fibra mejora nuestro perfil bioquímico de azucares y grasas , así como, el estreñimiento que se da con frecuencia en el embarazo porque los cambio hormonales reducen el movimiento intestinal y por la presión añadida que ejerce el útero. Pero, sobre todo, tenemos que tener claro que es lo que entendemos por fibra y diferenciarlo con otro tipo de productos como los fitoesteroles muy publicitados en los productos alimenticios como reductores del colesterol, que pueden aparecer a concentraciones 5 veces por encima de lo habitual en la dieta y que están contraindicados en el embarazo. Por el contrario los laxantes consistentes en aumentadores de volumen, tipo plantaben (plantago o llantén) sí  pueden ser utilizados, pero como todos los mucílagos con abundante cantidad de agua (150 ml por cada 5 g). En casos de estreñimientos más acentuados y duraderos se podría tambien estudiar la posibilidad de utilizar laxantes estimulantes como el Sen.

viernes, 9 de noviembre de 2012

LOS OMEGA 3, su importancia en la mujer

Los ácidos grasos esenciales son fundamentales en la nutrición en todas las etapas de la vida pero sobre todo en la mujer embarazada y en la lactante que se estima que debería ingerir al menos 200 mg de DHA al día.


¿Pero qué son las DHA, AA, EPA, ALA, LA, CLA y similares, y dónde radica su importancia?


Se les llama esencialesporque el ser humano no puede fabricarlos y requiere por ello incorporarlos a su dieta. Sólo las algas son capaces de transformar unas grasas en otras, los animales sólo pueden alargar la cadena, de ahí también la importancia de comer aquellos pescados que se alimentan de ellas, sin embargo la controversia de la contaminación con mercurio de los pescados depredadores como el pez espada no aconsejan su consumo excesivo, por lo que es fundamental su aporte complementario.
Estos ácidos grasos esenciales son los ácidos grasos insaturados linoleico y linolénico, así como toda la serie de derivados de cadena más larga omega 6 y omega 3 respectivamente (como el DHA, AA o EPA) que deben su nombre a la posición de la insaturación. Son necesarios para la producción de los triacilgricéridos y fosfolípidos y por tanto fundmentales en el desarrollo del cerebro y sobre todo de la retina del recién nacido.
La madre debe tener presente que el contenido de DHA en la leche humana es de 30 mg/100 ml mientras que en la leche de otros mamíferos es despreciable por lo que su aporte nutritivo durante la lactancia también es fundamental.
Tanto los omega 3 como los omega 6 son claves para  mantener la estructura de la membrana, así como para la fabricación de sustancias como prostaglandinas, tromboxanos o leucotrienos y por tanto con importantes funciones en el desarrollo de nuestras defensas y de una adecuada circulación sanguínea, recomendándose una ingesta diaria de DHA de 0,65 gramos más un gramo de alfa-linolénico, por lo que se aconseja un consumo de pescado azul fresco  de 2 veces por semana.
La piel es el principal órgano diana de las alteraciones del medio ambiente. Se debe destacar el efecto de la radiación UV que junto con los cambios provocados por la edad alteran la funcionalidad cutánea mediante la producción de la metaloproteinasa (MMP) que degrada las fibras de colágeno y la matriz intercelular.Los omega 3 reducen la producción de prostaglandinas por lo que mantienen a raya la inflamación propia de la edad mejorando la respuesta inmune y todas las patologías asociadas como la osteoporosis, cardiopatías o el Alzheimer.
Y aunque todavía no hay suficiente evidencia científica, diversos estudios demuestran que la suplementación con DHA y EPA puede mejorar los síntomas depresivos y disminuir la frecuencia de los sofocos en mujeres menopáusicas.

jueves, 6 de septiembre de 2012

REDUCIENDO PESO A LARGO PLAZO

Un estudio que se acaba de publicar en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, realizado en 500 mujeres con sobrepeso nos dice que los resultados alcanzados a 4 años no son los mismos que los alcanzados a los 6 meses. Mientras a los seis meses comer menos postres, comer menos comida frita, beber menos bebidas azucaradas, comer más pescado y comer fuera de casa con menos frecuencia se relacionaron con una mayor pérdida de peso. Sin embargo, a los 4 años, no todas esas conductas seguían estando vinculadas con la pérdida de peso, lo que sugiere que no todos los cambios conductuales se mantienen en el tiempo. Las mujeres que bajaban de peso en base a comer más frutas y verduras y menos carne y queso mantenían mejor la reducción de peso al cabo de 4 años que aquellas que lo basaban en reducir los alimentos fritos. Es decir que se hace muy dificil mantener el hábito de no comer papas fritas más allá de los 6 meses.
Algunas mujeres mayores culpan el aumento de peso a un metabolismo más lento, pero el proceso es más complejo. A medida que las personas envejecen, la cantidad de músculo disminuye y la cantidad de grasa corporal aumenta, de forma que queman menos calorías. Lo que determina el sobrepeso no es la velocidad del metabolismo, sino cuánto se come y cuanta actividad se hace, y las estrategias a seguir también son diferentes a corto y a largo plazo. Si la operación bikini nos exigía perder peso a corto plazo, los excesos producidos en el verano, nos debería hacer recapacitar sobre las ventajas en nuestra salud de conseguirlo a largo plazo. Ahora dos estudios ponen de relieve que no todo lo obeso es sinónimo de mala salud. En algunos casos parece que al contrario. Mientras que desde EEUU nos hablan de obesos metabólicamente saludables, desde Suecia nos explican que esta población tiene incluso menos riesgo de morir si se ha desarrollado una enfermedad de corazón en lo que vuelve a ser un ejemplo de la llamada ‘paradoja de la obesidad’. Todo ello pone en evidencia la importancia de la personalización de las dietas y de empezar por donde se debe empezar.


¿SABEMOS COMO ESTAMOS COMIENDO?


En nuestra farmacia disponemos del servicio gratuito TCUIDA de asesoramiento nutricional en la que evaluamos tu forma de alimentarte, proponiéndote pautas alimenticias con dietas avaladas la Universidad Alfonso X el Sabio, anímate.